Instituto de Estudios Bolivianos

caballo-en-neblinaLa universidad boliviana no tiene muchos motivos de orgullo académico. Como se ha dedicado a formar profesionales y no a producir conocimiento nuevo, es una institución de profesionalización, no una universidad. Y una opción –mejor, una limitación- como ésa conlleva enormes riesgos. La prebendalización en sus peores momentos, sobre todo en la relación entre la institución y los estudiantes. La corporativización con sus evidentes mediocridades, sobre todo en la pobrísima relación entre profesores e investigación.

Pero, claro, hay excepciones. Esta es, en poquísimas líneas, la historia de una de esas excepciones. Hace más o menos 25 años la Facultad de Humanidades de la UMSA asumió la dirección del Instituto de Estudios Bolivianos. Desde entonces hasta hoy se ha convertido en el único instituto de investigación interdisciplinario de la mayor universidad pública del país. Se ha institucionalizado a través de un cuerpo normativo y una infraestructura sólida. Se ha consolidado con un cuerpo de investigadores envidiable a pesar de que a ninguno se le paga siquiera medio tiempo. Ha publicado 14 tomos de sus libros anuales, 14 cuadernos de investigación; 5 de los cerca de 80 libros publicados por investigadores titulares o asociados al Instituto han recibido el “Premio Nacional de Investigación Científica y Tecnológica” otorgado por el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB). Es el único Instituto de la UMSA que ha ganado, por concurso, el privilegio de realizar tres proyectos de investigación del convenio universitario con la cooperación sueca. Y la enumeración de sus logros podría seguir largamente.

¿Qué razón podría entonces existir para desear su desaparición? ¿Puede la insensatez llegar a tanto que la misma Facultad que lo cobija argumente codicias banales y revele mezquindades ridículas? ¿No será, más grave aún, que demasiados sectores de la universidad están contaminados por una cultura de la pobreza que nos convierte en mendigos, en cultivadores del rentismo, incapaces de construir nuestra propia autonomía intelectual? Porque todos esos que anhelan distribuirse los ítems y las pocas cositas acumuladas por el IEB saben de memoria que lo que no podrán distribuirse es la dignidad construida por la producción autónoma de conocimiento. Pero como también saben que esa dignidad revela cada día la impotencia institucional de todos aquellos intelectualmente cobardes que no han escrito una línea en su vida ni han dado una sola clase orgullosamente propia, buscan destruir ese Instituto que desnuda su incapacidad.

Como afirmaba mi amigo Manuel Vargas en la columna que mantiene en este mismo periódico:

Vemos que lo que se está dando en Bolivia, no es una lucha de clases como decía una teoría marxista, sino algo mucho más jodido, como el enfrentamiento entre la razón y la sinrazón. Entre el pensamiento crítico y el fanatismo. Y éstas no son, ni de lejos, dos fuerzas iguales, no podrían serlo. Porque no se trata de ponerse a charlar y convencer con razones al uno o al otro. No hay razones, hay creencias.

En términos generales, en la universidad no hemos aprendido a respetar lo mejor de nosotros mismos. Tampoco a sentirnos orgullosos del trabajo de quienes se atreven a producir conocimiento y no se limitan a la seguridad de lo bueno conocido. Menos a aprender de aquellos de nuestros mayores que han dado su vida para que podamos crecer siquiera un poquito con nuestro propio esfuerzo. Cuando uno de nuestros pocos maestros se jubila no le hacemos un homenaje; cuando alguno de nuestros investigadores gana un premio no le agradecemos; cuando algún docente o estudiante logra que su ponencia sea calificada para participar en un congreso internacional no lo felicitamos. Al contrario, como a la mediocridad le corroe la envidia, se dedica a la indignidad del menoscabo.

Por todo esto, hoy, la lucha por la preservación del Instituto de Estudios Bolivianos es la bandera de nuestra dignidad académica. Y la denuncia de ese intento procaz de destruirlo es una responsabilidad universitaria.

~ por Los Oficios en 11 Octubre 2009.

Una respuesta to “Instituto de Estudios Bolivianos”

  1. El IEB es de todos los investigadores y de los que pretenden a serlo… no hay que dejar que anulen un centro de investigación tan importante. Hay que actuar rápido!!!!! ya nomás!!!!

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